Cuando se trata de deshacerse de los brazos flácidos, hay tres problemas:
Los tratamientos en spa pueden costar entre $3,000 y $10,000 pesos por sesión, lo cual se vuelve insostenible si quieres verte bien y segura con blusas sin manga y vestidos de verano.
Las cirugías de lifting de brazos vienen con tiempos de recuperación largos, cicatrices y riesgos. Una apuesta cara sin ninguna garantía.
Las inyecciones y los tratamientos de congelación de grasa son dolorosos, inconsistentes y carísimos.
¿Y lo peor? La mayoría de los sueros y cremas apenas se absorben y producen poco o ningún cambio.
Y como a muchas mujeres, mi única alternativa era aceptar el cambio y taparme los brazos todo el tiempo.
Por suerte, descubrí una forma más efectiva y accesible de darles atención a mis brazos.