Cuando se trata de deshacerse de la papada, las líneas de marioneta y la mandíbula caída, hay tres problemas:
Los tratamientos de lifting facial en spa pueden costar entre $3,000 y $8,000 pesos por sesión, lo cual se vuelve insostenible si quieres mantener resultados reales de forma constante.
El botox y los rellenos vienen con resultados temporales, mantenimiento costoso y el riesgo de no verte como tú misma. Una apuesta cara sin ninguna garantía duradera.
Las cirugías de lifting facial son invasivas, dolorosas, con semanas de recuperación y cicatrices que nadie quiere.
¿Y lo peor? La mayoría de las cremas antiedad y sérums apenas penetran la superficie y producen poco o ningún cambio real en la papada o la mandíbula.
Y como a muchas mujeres, mi única alternativa parecía ser aceptar el cambio y seguir buscando el ángulo bueno en las fotos.
Por suerte, descubrí una forma más efectiva y accesible de cuidar mi cara.